El tabaquismo continúa figurando entre las primeras causas de mortalidad prevenible a nivel mundial, pese a la disminución en el número de personas fumadoras en los últimos años. Un equipo internacional de investigadores, encabezado por la Universidad de Oxford y en colaboración con el University College de Londres, la Universidad de Massachusetts y con respaldo parcial del Instituto Nacional de Investigación en Salud y Atención Médica del Reino Unido, ha analizado el impacto de las desigualdades socioeconómicas en el consumo de tabaco.
Según informa Agencia SINC, la investigación, publicada esta semana en Nicotine and Tobacco Research, ha puesto de manifiesto que las personas en situación de desventaja económica no solo fuman con mayor frecuencia, sino que presentan también un nivel más elevado de adicción y afrontan más dificultades a la hora de dejar de fumar.



