Las redes sociales forman parte de la vida cotidiana de millones de niñas, niños y adolescentes alrededor del mundo. Su presencia desde edades cada vez más tempranas ha abierto una discusión sobre cómo pueden influir en su bienestar y hasta dónde deberían intervenir las familias, las plataformas y los gobiernos.
Esta preocupación ha llevado a algunos países a establecer límites. Recientemente Francia se convirtió en el primer país de la Unión Europea en aprobar una ley que prohibirá el acceso a redes sociales a menores de 15 años, mientras que Australia implementó a finales de 2025 una restricción para menores de 16. En México el gobierno federal anunció el inicio de un debate nacional para construir una propuesta legislativa que ayude a proteger el bienestar físico y mental de las infancias en espacios digitales.



