III. OTRAS RESOLUCIONESCONSEJERIA DE SANIDADResolucion de 14 de septiembre de 2016, del Secretario General, por la que se dispone la publicacion del Convenio especifico...
El consumo de alcohol y tabaco por parte de los jóvenes de 15 y 16 años sigue disminuyendo en Europa pero los expertos alertan de la aparición de nuevas drogas y de otros comportamientos adictivos, como el relativo al uso incontrolado de internet.
Según revela una nueva investigación publicada en 'Circulation: Cardiovascular Genetics', fumar deja su "huella" en el genoma humano en la forma de la metilación del ADN, un proceso por el cual las células controlan la actividad de los genes.
Iniciarse en el consumo de alcohol entre los once y los trece años se relaciona con un mayor riesgo de sufrir alteraciones psicológicas en el futuro, según revela un estudio en el que participa la Universidad Complutense de Madrid y la Universidad de Santiago de Compostela.
El siguiente vídeo, adaptado del original de la Oficina Pública de Información de Drogas y Alcohol de Irlanda, muestra que el tiempo que tardan en desaparecer las sustancias es diferente en sangre, orina, pelo y saliva. El cabello, por tanto, es el gran delator porque se puede detectar hasta pasados algunos meses.
V. ANUNCIOSB) LICITACION Y ADJUDICACION DE CONTRATOSCONSELLERIA DE SANIDAD UNIVERSAL Y SALUD PUBLICALicitacion numero 321/2016. Servicio de reduccion de daños mediante la prevencion de...
I. COMUNIDAD AUTONOMA3. OTRAS DISPOSICIONESCONSEJERIA DE SANIDADConvenio especifico para el año 2016 del protocolo general de colaboracion suscrito el 9 de julio de 1999...
El documento constituye un conjunto de recomendaciones que, respetando la neutralidad, imparcialidad y libertad de opinión, permite a los profesionales de la información abordar de forma rigurosa un tema tan complejo como las drogodependencias.
La adicción a la cocaína puede afectar a la forma en la que el cuerpo procesa el hierro, llevando a una acumulación del mineral en el cerebro, según concluye una nueva investigación de la Universidad de Cambridge, en Reino Unido. El estudio, publicado este martes en 'Translational Psychiatry', plantea la esperanza de que pueda haber un biomarcador -una medida biológica de la adicción- que podría utilizarse como objetivo para futuros tratamientos.