La decisión regulatoria dependerá de la evaluación completa de la evidencia. Por ahora, estos resultados aportan información relevante para desarrollar nuevas estrategias en DRT.
El consumo combinado de cannabis y alcohol podría elevar el riesgo de infarto cerebral isquémico entre los jóvenes, el grupo de consumidores más amplio de esta sustancia, según las conclusiones de un estudio realizado por el investigador español Juan Carlos García-Monco, del servicio de neurología del Hospital de Galdácano (Vizcaya). El estudio se ha centrado en un paciente de 36 años, un individuo sin factores de riesgo asociados.
Un alto porcentaje de la generación de proteínas humanas en plantas transgénicas se desarrolla en tabaco. La patata se usa también en biotecnología vegetal, a pesar de formar parte de la cadena alimentaria.
Según los datos facilitados por la CAEB las drogas en la empresa provocan un 31,3% de disminución de la productividad, un incremento del 25,7% de Accidentes laborales además de los efectos negativos en los compañeros
ADMINISTRACIÓN LOCALResolución del Ayuntamiento de Madrid por la que se anuncia licitación pública para contratar el Servicio de Mantenimiento Integral de los Edificios y...
El acuerdo busca ayudar a prevenir el uso de drogas entre los funcionarios y a crear conciencia de los graves problemas personales, laborales y familiares que ello acarrea
Los días 29, 30 de abril y 1 de mayo se celebra en Madrid en Festival 46664 donde actuarán multitud de artistas en soporte de la lucha contra el sida junto a la Fundación Nelson Mandela.
El rigor profesional, la presión del entorno, la paranoia por la perfección, la inadmisión de errores, el temor al fracaso, la ambición por ser el mejor, por ganar dinero y por superar cada día los estándares de vida son, entre otras cosas, algunas de las muchas obsesiones que llevan a un profesional adentrarse en el mundo de las drogas.
La encuesta de la Generalitat refleja que el 31,2% de los chicos de 14 años tiene contactos frecuentes con este producto. Los resultados reflejan además que el 3,6% de los 42.000 menores que participaron se emborrachan una vez al mes.