Un estudio de la Universidad de Buffalo confirma que las máquinas expendedoras de reducción de daños instaladas en el estado de Nueva York están ampliando el acceso a herramientas para la prevención de sobredosis y el análisis de sustancias. Así lo informa el medio WNY Papers, que recoge los resultados de investigaciones recientes realizadas por la Universidad Estatal de Nueva York en Buffalo.
Según el estudio, estas máquinas automáticas facilitan el acceso a materiales como naloxona —utilizada para revertir sobredosis por opioides— y tiras de prueba para detectar sustancias como el fentanilo y la xilazina. Los investigadores señalan que estos dispositivos permiten que las personas accedan a estos recursos de forma gratuita, anónima y sin contacto directo con personal sanitario, lo que reduce barreras asociadas al estigma y al miedo a la criminalización.
Las máquinas expendedoras forman parte de una estrategia de reducción de daños impulsada por programas comunitarios y autoridades sanitarias locales, con el objetivo de responder a la crisis de sobredosis que afecta al estado. De acuerdo con el artículo, los estudios analizados muestran que los dispositivos están siendo utilizados de manera regular y que contribuyen a ampliar la disponibilidad de herramientas preventivas entre personas que consumen.
El equipo investigador de la Universidad de Buffalo destaca que las máquinas no solo distribuyen naloxona y tiras de prueba, sino también otros suministros relacionados con la reducción de riesgos, dependiendo del programa y la ubicación. El acceso continuo, las 24 horas del día, es uno de los elementos señalados como clave para su utilidad, especialmente en situaciones en las que otros servicios no están disponibles.
Según recoge WNY Papers, los resultados del estudio refuerzan el papel de las máquinas expendedoras como un complemento a los servicios tradicionales de salud pública y reducción de daños. Los investigadores subrayan que estas herramientas permiten llegar a personas que no suelen acudir a centros sanitarios o programas presenciales.



