El cultivo de adormidera en ese país asiático abastece el 86% del mercado mundial ilícito de heroína y opioides y su restricción ha hecho encarecer el precio de un producto que supone ya el 14% del PIB nacional.
La naloxona revierte episodios potencialmente mortales en una crisis, la de las adicciones a drogas callejeras y medicamentos, que se cobra más de 100.000 vidas al año