Más de la mitad de la población ya no asocia disfrutar de la noche con consumir alcohol. Una señal de que la relación entre ocio, socialización y alcohol está cambiando.
Las apuestas ganan terreno entre la población más joven, impulsados por la facilidad de acceso y la normalización de estas prácticas. Los últimos datos alertan de un aumento de los casos de juego problemático en la adolescencia.