Un estudio publicado en The Lancet prevé un fuerte aumento de los diagnósticos y las muertes por cáncer durante las próximas décadas. Más de cuatro de cada diez fallecimientos registrados en 2023 estuvieron relacionados con factores de riesgo potencialmente modificables, entre ellos el tabaco y el consumo elevado de alcohol.
El número anual de muertes por cáncer en el mundo podría alcanzar los 18,6 millones en 2050, un 74,5% más que en 2024. Los nuevos diagnósticos también podrían aumentar un 60,7%, hasta situarse en unos 30,5 millones, según un estudio elaborado por el grupo Global Burden of Disease 2023 Cancer Collaborators. La investigación analiza la evolución de 47 tipos o grupos de cáncer en 204 países y territorios entre 1990 y 2023. Para elaborar las estimaciones, el equipo utilizó datos de registros poblacionales de cáncer, sistemas de registro de defunciones y autopsias verbales, a partir de los cuales realizó proyecciones hasta 2050.
En 2023 se produjeron aproximadamente 18,5 millones de nuevos casos y 10,4 millones de muertes por cáncer en todo el mundo, sin contar los cánceres de piel no melanoma. El cáncer fue ese año la segunda causa de muerte mundial, por detrás de las enfermedades cardiovasculares. Las desigualdades entre países ya son visibles, ya que el 57,9% de los nuevos casos y el 65,8% de las muertes se concentraron en países de ingresos bajos, medios-bajos y medios-altos.
Uno de los principales resultados del estudio es que 4,33 millones de muertes por cáncer, el 41,7% del total registrado en 2023, fueron atribuibles a factores de riesgo potencialmente modificables de carácter conductual, ambiental, laboral y metabólico. El tabaco ocupó el primer lugar y estuvo relacionado con el 21,4% del total de fallecimientos por cáncer. Según la investigación, contribuye a la carga de 16 tipos de cáncer, mientras que el consumo elevado de alcohol interviene en diez y los riesgos alimentarios en seis. La proporción de muertes atribuibles a estos factores fue mayor entre los hombres, con un 46%, que entre las mujeres, con un 36,3%. En ellos, los principales factores fueron el tabaco, los riesgos alimentarios y el consumo elevado de alcohol; en ellas, el tabaco, las relaciones sexuales sin protección y los riesgos alimentarios.
El aumento previsto de la mortalidad tampoco se distribuirá por igual. Entre 2024 y 2050, las muertes por cáncer podrían crecer un 90,6% en los países de ingresos bajos y medios, frente al 42,8% estimado para los países de ingresos altos. Los autores consideran que buena parte de este incremento estará relacionado con el crecimiento y el envejecimiento de la población. De hecho, la tasa mundial de mortalidad ajustada por edad podría disminuir un 5,6% durante ese periodo, lo que significa que el número total de muertes aumentaría aunque el riesgo de fallecer por cáncer dentro de cada grupo de edad se redujera ligeramente.
El estudio señala además que los avances previstos serán insuficientes para alcanzar la meta de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas de reducir en un tercio la mortalidad prematura por enfermedades no transmisibles entre 2015 y 2030. Según las proyecciones, la probabilidad de morir por cáncer entre los 30 y los 70 años disminuiría un 6,5% durante ese periodo.



