¿Alguna vez has sentido que muchos festivales de música empiezan a verse muy iguales?
La disneycización (también llamada disneyficación o Disneyization en inglés) es un concepto que se ha abordado principalmente desde la sociología. Describe un proceso de transformación cultural y social por el que un lugar, espacio o evento se convierte en algo simplificado, controlado, idealizado, descontextualizado y orientado al consumo, evocando las lógicas de los parques temáticos de Walt Disney.
En estos contextos no solo se vende un producto, sino una experiencia. De hecho, el producto suele ser la propia experiencia. Esto se ve muy claramente en la promoción de este tipo de festivales, donde la música comparte protagonismo con imágenes de risas, abrazos o momentos de conexión.
El término se emplea principalmente de forma crítica para señalar la homogeneización del consumo, la mercantilización de la cultura y la eliminación de aspectos conflictivos o complejos de la realidad, neutralizando los conflictos activos sociales e invisibilizándolos para mantener una experiencia «segura» y placentera, ofrecida principalmente a personas externas a la zona donde se desarrolla, relacionándolo con movimientos turísticos.
Desde una perspectiva crítica, este proceso no solo afecta a la cultura o al turismo. También afecta a la forma en que se configuran los comportamientos de las personas en los contextos de ocio. En particular, la disneycización permite analizar cómo ciertos entornos festivos influyen en la percepción del riesgo, en la toma de decisiones y en la normalización de determinadas prácticas, como el consumo de sustancias psicoactivas.



