Dos décadas después de la ley del tabaco, que prohibió su consumo en lugares como los centros de trabajo y hospitales, uno de los grandes retos es frenar el vapeo que se ha disparado entre los adolescentes: «Ya lo han probado uno de cada cuatro niños de entre 12 y 13 años», explica Raquel Fernández, presidenta de Nofumadores.org.
Los nuevos productos relacionados con el tabaco, como los cigarrillos electrónicos, están sumando adictos en las nuevas generaciones, y aunque no siempre contienen tabaco ni nicotina, están vinculados al acto de fumar o inhalar, además de aumentar el riesgo de fumar tabaco convencional. «Estamos viendo que más del 50 % de los chicos y chicas de entre 14 y 18 años ya han probado el cigarrillo electrónico, si hablamos de 12 y 13 años, han sido uno de cada cuatro. Algo hay que hacer, estamos creando una nueva generación de adictos y se está volviendo a normalizar el consumo cuando ya habíamos conseguido la desnormalización con el tabaco», asegura.



