La intervención judicial en dos casos provocados por menores de edad de Vilagarcía con problemas de adicción a las drogas que maltrataban habitualmente a miembros de su familia ha hecho saltar todas las alarmas.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.