Un ensayo clínico para probar si tres tratamientos probados para dejar de fumar también podrían reducir el consumo de alcohol no encontró diferencias entre los medicamentos, pero las tasas de cambio de comportamiento para el consumo de alcohol y el tabaquismo fueron altas en todos los grupos de tratamiento.
El 28,2 por ciento de los fumadores estadounidenses que querían dejar este hábito informó de un aumento del consumo de tabaco durante la pandemia de Covid-19; el 54,5 por ciento no informó de ningún cambio, y tan solo el 17,3 por ciento informó de una disminución del consumo, según se recoge en un estudio de la Universidad Atlántica de Florida (Estados Unidos).
Un nuevo análisis de los datos de un ensayo controlado aleatorio del fármaco para dejar de fumar vareniclina (comercializado como 'Champix'), ha aportado pruebas claras de que la vareniclina no aumenta el riesgo de problemas psiquiátricos, según publican los autores en la revista 'Addiction'.
El Sistema Nacional de Salud financiará por primera vez a partir de este miércoles, 1 de enero, la vareniclina y el bupropión, dos tratamientos farmacológicos para dejar de fumar. Estos dos productos vienen a complementar otros apoyos que ya se vienen ofreciendo desde las consultas de Atención Primaria, recuerda el Ministerio de Sanidad.
La ministra de Sanidad, Consumo y Bienestar Social en funciones, María Luisa Carcedo, ha adelantado, en una reunión mantenida con representantes del Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT), que a partir del 1 de enero el Sistema Nacional de Salud (SNS) va a financiar el fármaco bupropion, un nuevo tratamiento para dejar de fumar.
El consumo de un psicofármaco de venta en farmacias, la pregabalina, genera más casos de adicción entre las personas migrantes en situación de calle que el alcohol
Los adolescentes han estado intercambiando información sobre cómo eludir la prohibición. Uno de cada tres adolescentes australianos dijo a la organización de salud mental Headspace que buscaría formas de eludir la prohibición.
“El pellet no reemplaza el compromiso personal, pero ofrece una herramienta clínica que refuerza la adherencia, sobre todo en pacientes que han tenido múltiples intentos fallidos con tratamientos orales”