La delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Carmen Mas, apostó ayer por el uso terapéutico de la heroína como solución al problema de los toxicómanos en las ciudades.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.