Junto con el debate que se instaló en Uruguay en torno a la idea de que el Estado se ocupara de la producción y comercialización de marihuana, algunos empresarios se animaron a ocupar el nicho que genera el “bajón”.
Entre elogios y críticas, el Gobierno controlará el consumo y la comercialización de esta hierba. Tratamiento y consejería ofrecerá el Estado a consumidores si la normativa entra en vigencia.
Los encargados de desarrollar el plan serán la UNASEV (Unidad de Seguridad Vial), la Junta Nacional de Drogas, el Ministerio de Salud Pública, el Banco de Seguros del Estado y la Facultad de Química.
Varios centros de rehabilitación de drogadictos de Uruguay cuestionaron hoy el plan gubernamental de impulsar la legalización de la marihuana para evitar que los jóvenes caigan en drogas más adictivas y peligrosas como la pasta base de cocaína, asociada al aumento de la delincuencia juvenil.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.