Latas de cerveza por las esquinas, brindis con calimocho en mitad del parque, bolsas de hielo semivacías, alguna patata frita para acompañar el ágape... Este escenario se multiplica estos días por las principales ciudades españolas, y sobre todo por las que llevan a gala ser universitarias.
La comisión gestora de la Universidad Miguel Hernández ha aprobado la firma del acuerdo de colaboración interinstitucional para el desarrollo de la Maestría Iberoamericana on-line en Drogodependencias.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.