Durante miles de años, se ha utilizado el cannabis con fines recreativos, ritualistas y medicinales. En la era moderna, esta última propiedad entusiasma a muchas personas y no son pocos los que aseguran los supuestos beneficios médicos de esta planta. De todas las afirmaciones, quizás la más atrevida sea la aseveración de que el cannabis puede curar el cáncer.
Un creciente número de estudios epidemiológicos indican que el consumo de alcohol, incluso en cantidades moderadas, es un factor de riesgo para el desarrollo de varios tipos de cáncer.
En España se detectan cada año unos 12.000 nuevos casos de cáncer de cabeza y cuello pero el mayor consumo de tabaco entre las mujeres y la asociación con el virus del papiloma humano (VPH) está provocando un aumento significativo de casos en población más joven.
Diversos científicos han medido el catastrófico daño genético causado por el tabaquismo en diferentes órganos del cuerpo e identificado varios mecanismos distintos por los cuales el tabaco causa mutaciones en el ADN.
La determinación presidencial para el año fiscal 2027, enviada al Congreso el 15 de septiembre y divulgada por el Departamento de Estado, ubica a esas naciones dentro de un listado de 23 países.
La campaña de Novig ha provocado la reacción de campeonas olímpicas por sexualizar el deporte femenino, mientras la polémica desplaza el problema central: una empresa de apuestas utiliza el cuerpo de la actriz y la batalla cultural para captar a un público especialmente expuesto a la ludopatía.
Un estudio sobre 129.287 personas adultas publicado en JAMA Network Open observa que quienes iniciaron el tratamiento con 35 días o más de suministro seguían retirando recetas de zolpidem, eszopiclona o zaleplón siete años después en un 18,9 % de los casos, frente al 7,9 % de quienes empezaron con 14 días o menos.
La sustancia, originalmente creada como sedante para elefantes, se vinculó junto a otros dos análogos a más de 12 mil 500 muertes registradas desde 2023 en Estados Unidos.