Un nuevo estudio ha descubierto que puede ser posible utilizar estimulantes para tratar el trastorno por consumo de estimulantes, según publican los investigadores en la revista 'Addiction'.
Las personas con trastorno por consumo de estimulantes de tipo anfetamínico que son tratadas con psicoestimulantes de venta con receta, como el metilfenidato y la dextroanfetamina, utilizados habitualmente para tratar el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), pueden reducir tanto su ansia como el consumo de estimulantes, especialmente si dichos tratamientos se administran en dosis altas.
Las personas con trastorno por consumo de opioides a quienes se les recetó una dosis más baja de buprenorfina tenían un 20% más de probabilidades de interrumpir el tratamiento que aquellos que recibieron una dosis más alta, según un estudio de pacientes a los que se les recetó buprenorfina en Rhode Island de 2016 a 2020, a medida que el fentanilo estuvo ampliamente disponible.
Por las precariedades de nuestro sistema de salud y las escasas y erráticas medidas de prevención, proliferan centros pseudo terapéuticos de garaje, manejados como perversos negocios, bajo la excusa de salvar a los adictos.
La determinación presidencial para el año fiscal 2027, enviada al Congreso el 15 de septiembre y divulgada por el Departamento de Estado, ubica a esas naciones dentro de un listado de 23 países.
La campaña de Novig ha provocado la reacción de campeonas olímpicas por sexualizar el deporte femenino, mientras la polémica desplaza el problema central: una empresa de apuestas utiliza el cuerpo de la actriz y la batalla cultural para captar a un público especialmente expuesto a la ludopatía.
Un estudio sobre 129.287 personas adultas publicado en JAMA Network Open observa que quienes iniciaron el tratamiento con 35 días o más de suministro seguían retirando recetas de zolpidem, eszopiclona o zaleplón siete años después en un 18,9 % de los casos, frente al 7,9 % de quienes empezaron con 14 días o menos.
La sustancia, originalmente creada como sedante para elefantes, se vinculó junto a otros dos análogos a más de 12 mil 500 muertes registradas desde 2023 en Estados Unidos.