Las elevadas cifras de consumo de cocaína en el mundo han desatado las alertas de las autoridades sanitarias nacionales e internacionales, que ya han empezado a tomar medidas para prevenir este creciente hábito
Se ha observado un descenso en el consumo de heroína, mientras que el de cocaína permanece estable. En cuanto al tabaco se ha constado un importante abandono del hábito por parte de los mayores de 40 años.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.