Los niños que toman un estimulante recetado para controlar los síntomas del trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) no tienen más consumo de sustancias o trastorno por uso de sustancias (TUS) cuando son adolescentes o adultos jóvenes, según un nuevo estudio realizado por investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Pittsburgh (Estados Unidos).
Cuanto más altos eran los niveles de cotinina en la sangre de la madre durante el embarazo, mayor es el riesgo del niño de desarrollar un trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) más adelante en la vida, según ha demostrado un estudio epidemiológico realizado por el Centro de Investigación de Psiquiatría Infantil en la Universidad de Turku en Finlandia.
Variaciones en el gen LPHN3 --relacionado con el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) en niños y adultos-- podría favorecer la predisposición a consumir tabaco, alcohol, cannabis y otras sustancias adictivas, según un estudio.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.