Un estudio realizado por un grupo de médicos de atención primaria alerta sobre el uso abusivo de tranquilizantes. El dos por ciento de la población está enganchada a sus efectos relajantes.
La Encuesta Domiciliaria sobre Consumo de Drogas en Canarias refleja que un 4,7 por ciento de los canarios consumen tranquilizantes por cuenta propia, frente al 2,5 por ciento de la población nacional.
La ingesta de tranquilizantes sin receta alcanza al 2,5% de la población de 15 a 64 años, mientras que los somníferos sin receta son consumidos por un 1,6%.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.