Los tranquilizantes sin recetas son la única sustancia psicoactiva (la más empleada por detrás del tabaco y el cannabis) cuyo uso se ha visto incrementado en los últimos años.
El consumo de cannabis crece ligeramente en España ya que hasta el 7,3 por ciento de la población, unos 2,2 millones de personas de 15 a 64 años, afirma haberlo fumado en el último mes, en comparación con el 6,6 por ciento en 2013. Además, un 2,1 por ciento dice consumirlo a diario.
Así lo advierte una asociación antidroga de la comarca de Arousa. Hoy hemos querido hablar con una de esas personas que tratan de recuperarse de su adicción.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.