Los controles de drogas que realiza la DGT pueden dar positivo hasta varios días después de haber consumido la sustancia, al contrario de lo que pasa con el alcohol.
Según datos de la Memoria de Víctimas Mortales en Accidentes de Tráfico de 2017 del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses, que ha analizado un total de 884 casos (651 conductores, 143 peatones y 90 acompañantes). El año pasado este porcentaje fue mayor (43%).
Reducción de reflejos, sensación de inestabilidad, mareos, visión borrosa, dificultad de concentración... Los fármacos nos solo producen somnolencia. El 5% de los accidentes de tráfico en España está relacionado directamente con los medicamentos.
Las entidades reivindican que se aplique independientemente de quien esté presente en el vehículo. Considerado una distracción más al volante, el Reglamento General de Circulación no exime del consumo de de tabaco mientras se conduce.
La DGT está incrementando el número de controles de drogas, adquiriendo más medios materiales para llevarlos a cabo (furgonetas, detectores móviles de alcohol y otras drogas). También ha aumentando el número de acciones educativas y campañas divulgativas en las que se incide en los peligros de las drogas y la conducción.
En 2016 se registraron 1.003 heridos menores de veinticuatro años en Guipúzcoa. Un 17% de los jóvenes está a favor de reducir la tasa permitida de alcoholemia y un 57% aboga por implantar la 'tasa cero'.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.