Así lo ha puesto de manifiesto este lunes el director y fundador de Proyecto Hombre en la región, Modesto Salgado, quien ha aportado algunos datos sobre el perfil de consumo y de consumidor con el que trabajan en toda la región, donde el hachís y la cocaína siguen siendo las drogas más consumidas entre los adolescentes.
Unas 300 personas procedentes de todo el país se han reunido desde el viernes y hasta este domingo en Toledo para debatir la creación de una nueva confederación nacional que ejerza de paraguas a todas las federaciones regionales y asociaciones locales de alcohólicos u otro tipo de adicciones del país.
Cerca de 300 alumnos del Instituto de Educación Secundaria de Talavera de la Reina (Toledo) Padre Juan de Mariana y del centro educativo concertado Ruiz de Luna, han asistido durante el pasado curso escolar a los talleres de prevención del alcoholismo, tabaco y drogas, organizados por enfermeros del Centro de Salud Río Tajo de Talavera.
Aunque el consumo de esta sustancia está en retroceso y en general los heroinómanos que entran en prisión son viejos consumidores que tienen delitos pendientes y cuya edad media se acerca cada vez más a los 40 años.
Para evitar el contagio de la enfermedad. Colaboran mediante el intercambio de jeringuillas y la dispensación de cajas de tres preservativos al precio de un euro.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.