El presidente de la Asociación Norte de Tenerife de Atención a las Drogodependencias, entidad que en 2002 trató a 1.966 personas, alerta de la "masa latente y creciente" de consumidores de cocaína y drogas de síntesis. En unos años saldrán a la luz sus graves efectos.
Los programas municipales tendrán una vigencia de cinco meses y cuenta con una dotación económica de 18.030 euros, que financia en su totalidad el Instituto de Asistencia Social y Sociosanitaria del Cabildo Insular de Tenerife, según indicó el edil Maximino Fuentes.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.