El 47% de los fumadores catalanes quiere dejar el hábito por los problemas de salud que provoca el tabaco, según los resultados de la última encuesta sobre actitudes y comportamientos de la población catalana ante el consumo de tacabo, impulsado por el departamento de Sanitat.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.