La Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) advierte de que por los "escasos" estudios disponibles hasta el momento se sabe que algunos de estos dispositivos contienen sustancias perjudiciales.
Si hasta ahora, las advertencias ocupaban el 40 por ciento de las cajetillas, con la aprobación de la norma aumentarán hasta cubrir el 65 por ciento de la parte frontal y trasera del envase y, otra novedad, se colocarán en la parte superior. En esta misma línea, también se incluirán advertencias en los laterales.
El texto del Departamento de Salud explica que aunque la promoción de este artículo lo presenta como un sustitutivo del tabaco o incluso como dispositivo que puede ayudar a abandonar el hábito de fumar, "a día de hoy no se ha demostrado su eficacia en este sentido, ni se ha podido determinar de modo concluyente su carácter inocuo".
Según SEMFYC, la regulación "va contra la protección de los consumidores", al desconocerse los riesgos para la salud del vapor emitido y no estar demostrada su seguridad ni para el usuario ni para los que están a su alrededor.
Diversos estudios muestran que una conversación de entre 2 y 5 minutos de duración con el facultativo incrementa las posibilidades de éxito en el proceso de cesación tabáquica, llegando incluso a duplicarlas.
Según explicaron, la acción se mantendrá durante el año en Facebook y Twitter con la intención de que los jóvenes se sumen para debatir y contar sus experiencias.