Un estudio publicado por una revista científica británica revela que las mujeres fumadoras tardan dos meses más que las que nunca han fumado en quedarse embarazadas.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.