El Ministerio de Sanidad ha confirmado la primera detección en España de dos opioides sintéticos de alta potencia, N-desetil isotonitazeno e isotonitazepina, identificados en...
En un comunicado publicado el 2 de setiembre, 18 organizaciones de reducción de riesgos y daños llaman a otras organizaciones a unirse y promover una reapertura responsable de la fiesta.
En 2018 se registraron 47.972 admisiones a tratamiento por abuso o dependencia de drogas ilegales, en comparación con las 46.799 de 2017, y más de la mitad (53,6%) eran admisiones por primera vez en la vida, según datos del informe 2020 'Alcohol, tabaco y drogas ilegales en España' del Observatorio Español de las Drogas y las Adicciones, perteneciente al Ministerio de Sanidad.
Publicar datos e informaciones sin contrastar, distorsionadas o fuera de contexto en medios de información generalista no sólo resulta peligroso, sino que constituye una práctica irresponsable que degrada la imagen del medio que las publica
De William S. Burroughs y Allen Ginsberg a Carlos Castaneda y Néstor Perlongher, una selección de textos de escritores, investigadores y antropólogos que, en busca de plantas y sustancias vegetales utilizadas con fines medicinales y rituales, recorrieron México, Colombia, Brasil, Ecuador y Perú.
La edad media de los miembros de estos locales es de 31 años y el 70% son varones, según un estudio publicado en el 'Journal of Drug Issues'. El 50% de las mujeres que compran marihuana en estos espacios asegura que la utiliza para tratar el dolor menstrual. El 82% afirma estar mejor informado desde que adquiere la sustancia en estas asociaciones y las multas por tenencia en vía pública se reducen un 20%.
La epidemiología basada en el análisis de sustancias psicoactivas en aguas residuales es un indicador adicional al del uso de drogas que está ganando confianza ultimamente para complementar el panel de indicadores establecido hasta la fecha.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.