Peter McKenna, investigador del CIBERSAM perteneciente al grupo coordinado por Edith Pomarol en FIDMAG Hermanas Hospitalarias, ha participado en una revisión exhaustiva sobre esquizofrenia que se ha publicado en la revista científica 'The Lancet'.
Los resultados de los investigadores Hengartner y Plöderl señalan que "los antidepresivos aumentan significativamente el riesgo de suicidio en adultos con depresión mayor", lo que implica que las personas tratadas con antidepresivos tienen una probabilidad significativamente mayor de realizar intentos de suicidio y de morir por suicidio que las personas con depresión mayor que son tratadas con una sustancia placebo.
Investigadores de la Universidad de McGill, en Canadá, y la Universidad de Oxford, en Reino Unido, realizaron una revisión sistemática y un metaanálisis de las mejores pruebas existentes y analizaron a 23.317 personas (de 11 estudios internacionales) para ver si el consumo de cannabis en personas jóvenes está vinculado con depresión, ansiedad y suicidio en la edad adulta temprana.
Dicho estudio aconseja coordinar los servicios de tratamiento de adicción a las drogas, de atención médica general y de la salud mental para atender mejor las necesidades de esta población.
La determinación presidencial para el año fiscal 2027, enviada al Congreso el 15 de septiembre y divulgada por el Departamento de Estado, ubica a esas naciones dentro de un listado de 23 países.
La campaña de Novig ha provocado la reacción de campeonas olímpicas por sexualizar el deporte femenino, mientras la polémica desplaza el problema central: una empresa de apuestas utiliza el cuerpo de la actriz y la batalla cultural para captar a un público especialmente expuesto a la ludopatía.
Un estudio sobre 129.287 personas adultas publicado en JAMA Network Open observa que quienes iniciaron el tratamiento con 35 días o más de suministro seguían retirando recetas de zolpidem, eszopiclona o zaleplón siete años después en un 18,9 % de los casos, frente al 7,9 % de quienes empezaron con 14 días o menos.
La sustancia, originalmente creada como sedante para elefantes, se vinculó junto a otros dos análogos a más de 12 mil 500 muertes registradas desde 2023 en Estados Unidos.