Los investigadores analizaron datos de más de 50.000 personas de 15 países que participaron en la Encuesta sobre Salud y Envejecimiento en Europa (SHARE)
Entre los más jóvenes es mucho menos habitual incorporar el alcohol al día a día, mientras que en edades más avanzadas cobra mayor importancia el consumo frecuente.
«la pasividad en el cumplimiento de la ley, la falta de actualización de la normativa y la irrupción de nuevas formas de fumar están relajando la actitud de las personas»