Tu teléfono inteligente puede saber cuándo has bebido demasiado al detectar cambios en tu forma de caminar, según un nuevo estudio publicado en la revista 'Journal of Studies on Alcohol and Drugs' liderado por Brian Suffoletto, de la Escuela de Medicina de la Universidad de Pittsburgh (Estados Unidos).
El uso irresponsable del móvil al volante se debe a un problema de adicción y no de falta de concienciación, ya que "todo el mundo sabe que es un peligro" contestar una llamada o enviar un mensaje de Whatsapp mientras conduce, ha asegurado este miércoles el director general de Tráfico, Pere Navarro.
Más de un tercio de las personas publican en las redes sociales, envían mensajes de texto y aparecen en fotos mientras están bajo la influencia de las drogas (34%) y después lo lamentan (21%), según un estudio realizado por el Centro para el Uso de Drogas y la Investigación del VIH/VHC en la Universidad de Nueva York (EEUU).
Las nuevas tecnologías llegan para quedarse y es que tenemos la suerte de que nos facilitan muchos aspectos de nuestro día a día, pero siempre que hagamos un buen uso de ellas. Eso sí, el problema llega cuando éstas se convierten en un fin y no en un medio. De hecho, desde 2018 el Ministerio de Sanidad incluyó por primera vez a las nuevas tecnologías dentro del Plan Nacional de Adicciones.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.