Ansiolíticos y antidepresivos, moduladores del sueño, analgésicos, antiinflamatorios y protectores gástricos. Estos son, por orden, los fármacos de los que más abusamos los españoles. Un abuso que no está exento de efectos secundarios.
La ansiedad es quizá uno de los desórdenes mentales más prevalentes en las sociedades modernas. En este contexto, las investigaciones sobre las propiedades ansiolíticas del cannabidiol o CBD, adquieren una gran importancia.
Una herramienta online y gratuita que detecte riesgos en el consumo de sustancias como alcohol, tabaco y otros estupefacientes. Este es el objetivo de una nueva aplicación, desarrollada por expertos de la Universidad Rey Juan Carlos, que podría utilizarse de forma orientativa en personas que habitualmente no acuden a las consultas de atención primaria.
El abuso de este tipo de psicofármacos tiene un daño potencial alto y cuesta reconocerlos como una droga. Provoca más de 20 mil muertes al año y se estima que el 40% los usa sin prescripción médica.
Un 11,4% de los españoles recurre a hipnosedantes frente al 5,1% en 2005, según Sanidad. Los expertos apuntan a la ansiedad causada por la crisis. Decrece el uso de todas las drogas excepto el de estas sustancias.
La plataforma Menos Daño, formada por organizaciones de reducción de riesgos y daños, reclama al Gobierno de Claudia Sheinbaum un diálogo nacional para reorientar la política de drogas hacia la salud y los derechos humanos.
El Gobierno chileno ha presentado cambios a un proyecto de ley que lleva en el Congreso desde 2022: prevé retirar la licencia a los operadores que se anuncien y considera delito la publicidad de las plataformas sin autorización.
La evidencia no respalda que dejar de fumar ponga en riesgo la recuperación, pero en muchos centros residenciales el tabaco sigue fuera del plan terapéutico
Un estudio relaciona el menor nivel educativo y el desempleo con un consumo más reciente o habitual, mientras que los resultados sobre ingresos varían según la frecuencia de consumo.