Un nuevo análisis a partir de los datos del “Health behaviour in school—aged children”, publicado en International Journal of Drug Policy, concluye que la combinación de medidas de control del consumo de alcohol se asocia con un menor consumo por parte de la población adolescente.
El creciente acceso a los fármacos antiretrovirales, las nuevas recomendaciones para el tratamiento, los nuevos fármacos antiretrovirales, las nuevas evidencias científicas, deben ir acompañados de la revisión y actualización de las recomendaciones para la vigilancia de casos para los países de la America Latina y el Caribe
¿Qué nos muestra la crisis del coronavirus sobre la política de drogas en Colombia? En este primer capítulo reflexionamos sobre cómo nuestra política altamente punitiva ha alimentado la crisis carcelaria, la cual se ha intensificado con la propagación del coronavirus.
La prohibición de todos los usos no médicos o científicos de las drogas controladas pudo haber sido una “mejor práctica de la política de drogas” a principios del siglo XX, cuando los problemas del uso de la droga eran “simples” y limitados a unos pocos países y a drogas provenientes de plantas, mayoritariamente opiáceos, cocaína y marihuana
Plan de inspecciones. Madrid retoma la vigilancia de locales para evitar el acceso a menores y la Ley del Juego. La nueva normalidad obliga al cambio diario de cartas y limpieza de fichas
El lobby de las bebidas alcohólicas ha conseguido evitar hasta en cuatro ocasiones la publicación de una ley antialcohol en España que mejoraría notablemente la Salud Pública.
La ley Evin tiene como objetivo proteger a los jóvenes de la publicidad ya que esta contribuye a hacer que el alcohol sea atractivo y a trivializar su consumo. La redacción de la sentencia, al describir de manera restrictiva el contenido autorizado, permite alcanzar estos objetivos.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.