Durante los próximos tres años, un equipo internacional en el que participan nueve países estudiará los efectos que la pandemia de COVID-19 ha producido sobre el bienestar y la salud mental de los ciudadanos
Desde las primeras etapas de la pandemia de COVID-19, se han planteado preocupaciones entorno a su impacto sobre la salud mental y, concretamente, en los pacientes con problemas de salud mental.
La prescripción de ansiolíticos o antidepresivos sigue siendo una práctica muy extendida ante los malestares en salud mental. Eclipsa el abordaje en profundidad de las causas políticas, sociales y de género vinculadas al sufrimiento psíquico y emocional
La probabilidad de padecer bronquitis crónica, depresión y ansiedad es entre tres y cinco veces superior en las personas que sufren pobreza energética que en aquellas sin problemas con el suministro eléctrico, según un estudio realizado en Barcelona.
En los estudios ASPIRE se observó una rápida reducción de los síntomas depresivos, cuatro horas después de recibir una dosis inicial del pulverizador nasal de esketamina
El 73 por ciento de las personas con enfermedades mentales acude a su médico de Atención Primaria (AP), pero solo el 36 por ciento son diagnosticadas correctamente y el 18 por ciento reciben el tratamiento adecuado y, de estos, solo la mitad, el 9 por ciento, cumplen con el mismo
La determinación presidencial para el año fiscal 2027, enviada al Congreso el 15 de septiembre y divulgada por el Departamento de Estado, ubica a esas naciones dentro de un listado de 23 países.
La campaña de Novig ha provocado la reacción de campeonas olímpicas por sexualizar el deporte femenino, mientras la polémica desplaza el problema central: una empresa de apuestas utiliza el cuerpo de la actriz y la batalla cultural para captar a un público especialmente expuesto a la ludopatía.
Un estudio sobre 129.287 personas adultas publicado en JAMA Network Open observa que quienes iniciaron el tratamiento con 35 días o más de suministro seguían retirando recetas de zolpidem, eszopiclona o zaleplón siete años después en un 18,9 % de los casos, frente al 7,9 % de quienes empezaron con 14 días o menos.
La sustancia, originalmente creada como sedante para elefantes, se vinculó junto a otros dos análogos a más de 12 mil 500 muertes registradas desde 2023 en Estados Unidos.