No se trata de un mal tan directo como el humo del tabaco consumido por otro individuo, pero sí tendría consecuencias indirectas en la salud. Trabajo publicado en el Journal of Studies on Alcohol and Drugs.
La combinación puede tener reacciones adversas peligrosas para la salud. Según los últimos datos de la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria, el 70% de los adolescentes consumen bebidas energéticas.
Los jóvenes que consumen drogas tienen mayor riesgo de fallecimiento por muerte súbita cardiaca que por otros factores cardiovasculares clásicos, según un estudio hecho público este lunes por la Universidad del País Vasco (UPV/EHU).
El tabaco aumenta las probabilidades de padecer hasta 15 tipos diferentes de cáncer. Además uno de cada cuatro fumadores desarrolla EPOC, una enfermedad que en el 90 % de los casos se debe al tabaco.
Según una nueva investigación de la Universidad del Sur de California (USC) que publica en la revista 'JAMA Pediatrics', que alerta de este 'efecto secundario imprevisto' de la epidemia de opioides que sufre Estados Unidos.
Dejar completamente el alcohol mejora la calidad de vida relacionada con la salud de las mujeres, especialmente su bienestar mental, según un estudio de Hong Kong publicado en 'CMAJ' (Canadian Medical Association Journal).
Un grupo de investigadores de la Universidad Nacional de Australia (ANU) ha concluido que los fumadores tienen el triple de riesgo de morir por enfermedad cardiovascular y presentan el doble de posibilidades de sufrir un ataque cardiaco, un accidente cerebrovascular o insuficiencia cardiaca.
Los peligros para la salud asociados con el consumo del tabaco, especialmente a través de cigarrillos, están bien documentados, pero hay un riesgo en particular al cual la mayoría de fumadores le hace caso omiso: la ceguera.
El consumo de un psicofármaco de venta en farmacias, la pregabalina, genera más casos de adicción entre las personas migrantes en situación de calle que el alcohol
Los adolescentes han estado intercambiando información sobre cómo eludir la prohibición. Uno de cada tres adolescentes australianos dijo a la organización de salud mental Headspace que buscaría formas de eludir la prohibición.
“El pellet no reemplaza el compromiso personal, pero ofrece una herramienta clínica que refuerza la adherencia, sobre todo en pacientes que han tenido múltiples intentos fallidos con tratamientos orales”