La encuesta realizada por The Guardian, concluye que los consumidores de drogas son "normales", con una educación académica alta y "fiesteros". El sondeo refleja que drogas ilícitas como el cánabis y el éxtasis se consumen con normalidad y que los jóvenes rechazan la heroína y el crack.
Dientes podridos, pulmones y gargantas afectados por un tumor y hasta cadáveres. Son las imágenes que los fumadores británicos tendrán que ver, quieran o no, al comprar sus cajetillas de tabaco desde este mes de octubre.
Un estudio británico muestra que en las últimas décadas ha disminuido el número de muertes coronarias gracias a las personas que han dejado de fumar y a los avances médicos.
La compañía farmacéutica Bayer ha firmado un acuerdo con GW Pharmaceuticals en virtud del cual podrá comercializar un medicamento de esta última derivado del cannabis, indicado contra la esclerosis múltiple.
La Policía desarrolla un proyecto piloto en un barrio de Londres en el que ha tolerado el consumo lo que le ha permitido concentrarse más en el combate del crimen.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.