La Cámara de Representantes de los Estados Unidos, en lo que representa un hecho histórico, votó el pasado 24 de julio a favor de levantar la prohibición que, durante los últimos 21 años, había restringido el uso de fondos federales destinados al apoyo de programas de intercambio de jeringuillas. Aunque la prohibición seguirá vigente hasta que el proyecto de ley llegue al Congreso en septiembre, se trata de un primer paso prometedor.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.