El Ayuntamiento de Barcelona improvisó un centro de emergencia durante la pandemia para dar techo a toxicómanos en situación de extrema pobreza y ahora ha decidido consolidarlo
Mientras Escocia explora espacios de inyección seguros para los adictos, Toronto sigue a Vancouver y al estado de Oregón al tratar de legalizar el transporte de pequeñas cantidades de heroína, fentanilo y otras drogas para uso personal.
Todos los Clubs, menos uno, estaban localizados en la ciudad de Barcelona o su área metropolitana. Y ninguno de ellos permitía la entrada a menores de edad, o sin un aval previo; pero 8 de los 15 clubs solo aceptaban a personas mayores de 21 años. El promedio del cannabis repartido en los CSC estaba entre los 26 y los 50 gramos y 11 clubs manifestaron tener alguna política para facilitar el acceso a las personas que lo consumieran con fines medicinales.
la America Rescue Act, incluye 30 millones de dólares específicamente para servicios de reducción de daños basados en evidencia, y resaltan "la primera vez que el Congreso ha asignado fondos específicamente para ese propósito"
Un 68’9% de los pacientes que acuden a la red de salud mental presentan además un trastorno por uso de sustancia. El alcohol, el tabaco, la cocaína y el cannabis son las sustancias más presentes.
Trabajar con proyectos que luchan contra la exclusión social en la ciudad es promocionar la función social del museo. La aportación de los talleres del proyecto "Dissenys per a la inclusió" [Diseños para la inclusión] es bidireccional, genera un impacto tanto para la integración de los colectivos vulnerables como para el aprendizaje y la consciencia social del alumnado.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.