La iniciativa refuerza la distribución comunitaria de naloxona como herramienta de reducción de daños ante el riesgo de sobredosis por opioides sintéticos.
La guía parte de un consenso científico claro: facilitar material de inyección estéril es una de las intervenciones más eficaces para prevenir infecciones entre personas que usan drogas por vía inyectada.