El estudio se ha efectuado a 85.000 personas y lo ha liderado el equipo de Psiquiatría, Salud Mental y Adicciones del Hospital Vall de Hebrón (Barcelona).
Durante muchos años se ha argumentado que los síntomas generados poco después de dejar los antidepresivos eran muy leves y limitados para ser considerados como síntomas de abstinencia, y que a lo sumo se podrían catalogar como un síndrome de discontinuación o síndrome de cese de ISRS.
Los trabajos de esta investigadora francesa han servido para conocer los mecanismos de la adicción en el cerebro e investigar con decenas de medicamentos contra el dolor y la depresión. Sus esfuerzos podrían concluir con el hallazgo de analgésicos derivados del opio que no crearán dependencia.
Elaborado por el Hospital Clínic de Barcelona e impulsado por el Programa de Becas de Investigación de la Fundación Española de Psiquiatría y Salud Mental (FEPSM) y la Fundación AstraZeneca.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.