Cada vez son más jóvenes los que consumen 'popper', aunque clásicamente se ha conocido como la droga preferida por el colectivo homosexual. Da subidón muy rápido. Utilizado como euforizante y estimulante sexual, sus efectos secundarios son bastante peligrosos, e incluso irreversibles.
Un estudio del Grupo de Estudios del Sida de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC) revela que más de una tercera parte de los hombres con VIH que practican sexo con otros hombres dicen haber consumido drogas durante las relaciones sexuales en el último año, una práctica que se conoce como 'chemsex'.
Son sustancias como las setas alucinógenas, la metanfetamina, la ketamina, la mefedrona o el cannabis sintético. Su consumo todavía es muy minoritario entre la población general, pero la Guardia Civil teme "que se pongan de moda" ya que son más baratas de producir. La detención de un grupo que comerciaba con 'shabú' (metanfetamina) ha puesto en alerta a la Policía. Esta droga causa estragos en EE UU y Asia.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.