Las ONG que luchan contra el consumo de drogas en España están recibiendo "más dinero" del Gobierno que en cualquier otra legislatura, incluidas las gobernadas por el PP, según ha asegurado el delegado del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, Francisco de Asís Babín, durante una comparecencia en la Comisión de Sanidad y Servicios Sociales del Congreso de los Diputados.
El principal reto de este año de la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional de Drogas se encuentra impulsar la nueva Estrategia Nacional sobre Drogas, que intenta dar respuesta, con una visión integradora, a los diferentes problemas derivados del consumo y del tráfico de drogas, abordando las áreas de reducción de la demanda, control de la oferta y cooperación internacional.
La Mesa de Adjudicación del Fondo de Bienes Decomisados ha tomado esta decisión de acuerdo con los criterios aprobados previamente por el Consejo de Ministros el pasado 9 de febrero. Se trata de 1,9 millones más que el año pasado. 10 millones irán dirigidos principalmente a impulsar el control policial y aduanero del tráfico de estupefacientes y 1,5 cubrirán las actividades de gestión del propio Fondo. Otros 3,95 millones, se destinan a actividades de la Delegación del Gobierno para el PNSD, lo que incluye proyectos de investigación en materia de drogodependencias, financiación de encuestas y trabajos técnicos, actuaciones relacionadas con la ejecución de la Estrategia Nacional sobre Adicciones (2017-2024) y el Plan de Acción (2018-2020), y campañas de sensibilización social.
El secretario de Estado de Servicios Sociales e Igualdad, Mario Garcés, ha presentado en la Comisión de Naciones Unidas la nueva Estrategia Nacional de Adicciones 2017-2024 impulsada por el Gobierno de España y ha reiterado el compromiso de nuestro país en materia de cooperación y muy especialmente con el Programa COPOLAD, financiado por la UE y actualmente en su segunda fase.
Presentación de la XII edición de la Encuesta sobre Uso de Drogas en Enseñanzas Secundarias en España (ESTUDES 2016- 2017), realizada a estudiantes de 14 a 18 años. Desciende el consumo de alcohol en todos los indicadores temporales y en los patrones de consumo de riesgo. El consumo de cannabis en los últimos 12 meses aumenta, si bien disminuye levemente el consumo reciente (últimos 30 días). El consumo de cocaína en el último mes alcanza mínimos históricos del 1% de los encuestados (3,8% en 2004). Se incrementa el uso compulsivo de internet hasta el 21%, un 4,6% más que en la anterior edición de ESTUDES. Desciende del 9,8% al 6,4% el porcentaje de estudiantes que juega dinero en internet.
"Es una Estrategia para las personas, las familias y para el conjunto de la sociedad en la que se va a priorizar a los menores, a los jóvenes y a las mujeres, contribuyendo a construir una sociedad más saludable, informada y segura". La Estrategia priorizará los efectos sobre la salud del consumo de alcohol en el conjunto de la población y especialmente de los menores. Disminuir el consumo de alcohol por parte en los menores y retrasar su edad de inicio, continúa siendo uno de los mayores retos; un 31,9% de los estudiantes de enseñanzas secundarias de 14 a 18 años realiza un consumo de riesgo de alcohol en fin de semana. El alcohol es la sustancia que produce mayores efectos negativos sobre el que lo consume y sobre terceros, de todas las sustancias que pueden generar adicción.
Ya está disponible el acceso a la inscripción para el próximo seminario RIOD sobre drogas y cooperación, que cumple 20 años y se celebrará los días 7, 8 y 9 de Mayo en Madrid. El título para este seminario es: 20 años compartiendo y aportando soluciones desde la sociedad civil".
En España los decomisos de heroína han aumentado en los últimos años y se han detectado puntos de venta en el centro de ciudades como Madrid y Barcelona. ¿Está repuntando el consumo de estas sustancias en nuestro país? ¿Volverá la situación vivida en los años 80?
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.