La familia del joven onubense de 19 años que murió en la madrugada del domingo exculpó ayer al ayuntamiento de lo ocurrido tras una reunión con el alcalde.
Quien toma una pastilla no sabe qué mete en su cuerpo. No tiene forma de comprobar si una píldora es éxtasis o no o si proporciona una dosis mínima, sin apenas efectos, o enorme, capaz de llevarle al hospital.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.