El consumo de siete o más unidades de alcohol a la semana se asocia con mayores niveles de hierro en el cerebro, según un estudio realizado con casi 21.000 personas publicado en la revista de acceso abierto 'PLOS Medicine'. La acumulación de hierro en el cerebro se ha relacionado con las enfermedades de Alzheimer y Parkinson y es un posible mecanismo de deterioro cognitivo relacionado con el alcohol.
La pérdida neuronal serotoninérgica y dopaminérgica que se asocia al consumo de sustancias neurotóxicas como el éxtasis ha alertado a la comunidad de neurocientíficos y neurólogos.
Estudios epidemiológicos realizados en Estados Unidos indican que los fumadores presentan una menor incidencia en enfermedades que aquejan al sistema nervioso, tales como Alzheimer y Parkinson.
Según muestra un artículo publicado en "Biological Psychology", la silegilina, fármaco utilizado para tratar la enfermedad de Parkinson, puede ayudar a algunos fumadores a abandonar el hábito.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.