El Gobierno vasco ha aprobado un nuevo 'Plan de Adicciones' para combatir el consumo de alcohol, tabaco y drogas ilegales como el cannabis, en el que Euskadi sigue "a la cabeza de Europa", y para hacer frente a la dependencia al juego o a las nuevas tecnologías.
Plantea vetar el suministro en tiendas y gasolineras a partir de las 10 de la noche. Defiende además que no se sirva alcohol de más de 20 grados en el Parlamento o en áreas de servicio de autovías y autopistas.
Se prohíbe su venta a menores y se deja claro que es perjudicial para la salud. Además, no permite consumir este dispositivo en lugares públicos, bares y restaurantes.
El consejero reconoce que la sociedad vasca 'ha cerrado los ojos ante el problema'. El objetivo del programa es 'implicar' a los jóvenes y reducir los consumos.
Un 17% de las personas que solicitaron tratamiento en 2013 presentó este tipo de ludopatía. La asociación Ekintza Dasalud alerta de que ha recibido los primeros casos de menores 'enganchados', mientras el Gobierno Vasco lanza una campaña de concienciación.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.