Las revistas especializadas y los profesionales de la medicina tienen la responsabilidad de facilitar una comunicación clara y que beneficie a los pacientes. Un lenguaje impreciso puede dar lugar a malentendidos y referirse al paciente con expresiones del tipo "abusador de sustancias" provocan estigma y alejan al paciente de la terapia.
Tres de cada diez personas salen con dudas de la consulta, según los estudios. Se ha detectado que hasta la mitad de la población no sigue las terapias de fármacos y un 75% incumple las dietas.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.