Desde este martes, Texas permitirá la venta sin receta médica de Naloxona, un medicamento que bloquea temporalmente los efectos de los opioides en el cerebro, lo suficiente para restablecer la respiración de una persona que experimenta una insuficiencia respiratoria debido a una sobredosis.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.