ONUSIDA advierte que una crisis financiera global amenaza décadas de avances contra el VIH, a pesar de la resiliencia de las comunidades y la innovación.
Organizaciones comunitarias lideradas por personas con el VIH han sido la clave del éxito en múltiples países. Sin embargo, estas organizaciones están viendo desaparecer su financiación.
Cuando las personas que viven con VIH participan en la toma de decisiones y en la prestación de servicios relacionados con el VIH, el número de nuevos casos disminuye y un mayor número de pacientes obtienen acceso al tratamiento, según reivindica ONUSIDA en su informe 'Power to the people', publicado con motivo del Día Mundial de la Lucha contra el Sida, que se celebra este domingo 1 de diciembre.
La campaña va acompañada de un 'spot', que se emitirá a partir de este sábado, y en el que se señalan diversos mensajes como, por ejemplo, que "amar no transmite el VIH", "Convivir no transmite el VIH", "Tocar no transmite el VIH", "Disfrutar no transmite el VIH", "Comprender no transmite el VIH" y "Besar no transmite el VIH".
Localizar, diagnosticar y mantener aferradas a los tratamientos a las personas con el virus son algunos de los grandes retos que se plantean los diferentes gobiernos.
El consumo de un psicofármaco de venta en farmacias, la pregabalina, genera más casos de adicción entre las personas migrantes en situación de calle que el alcohol
Los adolescentes han estado intercambiando información sobre cómo eludir la prohibición. Uno de cada tres adolescentes australianos dijo a la organización de salud mental Headspace que buscaría formas de eludir la prohibición.
“El pellet no reemplaza el compromiso personal, pero ofrece una herramienta clínica que refuerza la adherencia, sobre todo en pacientes que han tenido múltiples intentos fallidos con tratamientos orales”