De no frenarse la actual tendencia del consumo de productos del tabaco, el número de fallecimientos aumentará durante las próximas dos décadas, hasta llegar a los diez millones de muertos anuales, el doble que en la actualidad.
El organismo internacional reafirmó en la Comisión de Estupefacientes celebrada en Viena su objetivo de reducir la producción, el consumo y el tráfico de drogas en todo el mundo antes del 2008, al instar a todos los Estados a cumplir estrictamente la legislación que prohíbe esas sustancias.
Una buena dieta es una de las maneras más sencillas de ayudar a la personas que viven con el VIH/Sida, y puede incluso servir para retardar la progresión del virus mortal.
La organización critica la refinada y subliminal campaña de las tabaqueras a través de la gran pantalla. El 80% de los filmes que se producen en la India, la mayor industria del mundo, exhibe gente fumando.
Según datos de la OMS, que defendió inicialmente la idea de un texto "firme y vinculante" para los estados miembros, el tabaco acaba con la vida de 4,9 millones de personas cada año en todo el mundo.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.