Las muertes entre las mujeres de las comunidades más desfavorecidas fueron tres veces más altas, 15 por 100.000, en comparación con el cinco por cada 100.000 de las zonas menos desfavorecidas.
La OMS ha instado a los gobiernos a alcanzar un acuerdo global para reducir el consumo de tabaco en el mundo, advirtiendo que cientos de miles de personas más de lo que se pensaba están muriendo cada año como consecuencia del tabaquismo.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.